MICAELA FERNÁNDEZ

El joven músico Antonio Lizana llevará el próximo 2 de noviembre hasta el espacio de La Almazara de Bullas su fusión de flamenco y jazz en un espectáculo organizado por el Ayuntamiento de Bullas y los Animeros de San Blas. Lizana estará acompañado de Shayan Fathi, Daniel García Diego, Mawi de Cádiz y el joven local Jesús Caparrós, bajista eléctrico, compositor y productor quien actualmente compagina su trabajo en el grupo de Antonio Lizana con su proyecto personal y otras aficiones.

Hablamos con Jesús Caparrós sobre este proyecto de fusión flamenco y jazz que les está llevando sobre escenarios de todo el país y que en breve llegará hasta Bullas.

¿Cómo llegaste a ser parte del grupo de Antonio Lizana?

Bueno, es una historia un poco curiosa. A finales de 2016 yo había vuelto a vivir a Bullas después de cinco años en el País Vasco, donde estudié la carrera de música. Volví a casa de mis padres y mi vida era bastante tranquila, hasta que en julio de 2017 recibí una llamada de Antonio Lizana para hacer una prueba con su grupo al día siguiente en Madrid. Por lo visto le habían hablado bien de mí, porque no nos conocíamos personalmente hasta la fecha, y después de esa llamada mi vida cambió por completo.

Me mudé a Madrid y empezamos a girar con el grupo de Antonio por todo el mundo. En estos dos últimos años hemos hecho más de 150 conciertos, y hemos visitado países como Alemania, Austria, Holanda, Francia, Suiza, Mali, Turquía, Inglaterra, Lituania, etc.

¿Qué conocimientos te está aportando formar parte de este grupo?

Muchísimos, sobre todo muchas tablas y seguridad a la hora de tocar. Cuando tienes tantos conciertos en tan poco tiempo y con músicos de tanto nivel, cada concierto es una aventura diferente y te hace lidiar con retos que ni te imaginabas.

Digamos que es una experiencia que te ayuda a ser cada vez un poco más flexible en la interpretación y más sincero con la música.

¿Cómo te estás sintiendo con este tipo de música tan característico como es el flamenco fusionado con la grandeza del jazz?

Es maravilloso poder formar parte de este proyecto tan único que combina estas dos músicas de raíz. El jazz apareció en mi vida en la adolescencia cuando empecé a estudiar el instrumento, pero el flamenco siempre me había parecido como algo muy complejo de abordar. Por suerte, el entrar en este proyecto supuso empezar a comprender los ritmos tan característicos del flamenco y cómo combinarlos con la improvisación jazzística.

¿Qué significa para ti poder actuar frente a tus paisanos en Bullas?

Me alegra mucho poder llevar este proyecto al fin a Bullas. Después de más de dos años girando por el mundo, creo que ya era hora de llevarlo a nuestro pueblo y que nuestros paisanos puedan disfrutar de una música nunca vista en nuestra tierra.

Tus grandes proyectos musicales te han llevado, entre otros aspectos, a ser copregonero de las fiestas patronales de Bullas 2019, ¿qué sentiste al poder transmitir a tus vecinos esta gran responsabilidad?

Fue una experiencia mágica. Al principio, cuando me comunicaron la posibilidad de hacer el pregón no sabía muy bien cómo asimilarlo, lo imaginaba como algo un poco protocolario y fuera de mis intereses. Pero finalmente me impliqué y ví que era posible hacer un acto totalmente fresco, fuera de cualquier esquema y traer algo de luz.

Junto a Rosa Campoy, la otra co-pregonera, interpretamos varias piezas musicales e intentamos hacer discursos con un tono más universal que local. Bajo mi punto de vista fue un éxito total, y la gente lo supo recibir con gran apertura y cariño hacia los dos.

¿En qué proyectos estás trabajando actualmente?

Actualmente, además de girar con Antonio Lizana, estamos grabando su cuarto disco de estudio, que se publicará en primavera del año que viene. También estoy empezando a ensayar con mi nueva banda en Madrid con la que llevaré los temas de mi último disco al directo, y la mayor parte del tiempo sigo componiendo y produciendo nueva música que se publicará en un futuro incierto.

¿Seguirás en la línea en torno al jazz?

Nunca me he definido como un músico exclusivamente de jazz, de hecho mis discos van más hacia la electrónica, el rock o la canción de autor, pero por supuesto la improvisación está siempre presente en mi música.