JAIME PARRA

El ‘Pacto Regional del Diálogo Social para la Reactivación Económica y Social de la Región de Murcia ante la pandemia del Covid-19’ ha sido firmado por UGT Región de Murcia.

Hablamos sobre el mismo con su secretario general, Antonio Jiménez.

¿Qué aspectos destacaría del pacto para la reactivación económica que ha firmado su sindicato?

Sin lugar a dudas, su vocación de dar respuesta inmediata a la situación de emergencia social en la que se encuentran miles de personas trabajadoras y desempleadas como consecuencia de la crisis, y la de ordenar la reactivación de la economía y el mantenimiento del empleo en condiciones de seguridad para todos y todas. Es un Pacto que contiene compromisos en términos presupuestarios y actuaciones. Y es un Pacto que hace del consenso un elemento esencial no sólo en su literatura, sino también en su posterior administración, aplicación y evaluación.

¿Qué le parece el pacto para derogar la reforma laboral?  

Me parece imprescindible derogar la Reforma Laboral, porque ha deteriorado de una manera profunda nuestro sistema de relaciones laborales, facilitando el despido, provocando la reducción salarial y menoscabando la Negociación Colectiva. Necesitamos un nuevo marco previamente negociado y enriquecido con las aportaciones de los agentes sociales.

¿Qué opinión tiene la gestión de los ERTE que está llevando a cabo la Comunidad Autónoma?

En relación con esta pregunta, quiero hacer dos apreciaciones:

– La primera y principal; poner en valor, agradecer y felicitar a los empleados públicos, tanto de la Administración Regional como del SEPE, que han sido capaces de sacar adelante el ingente trabajo que supone la gestión de los ERTES.

– La segunda apreciación es criticar profundamente la desorganización y la falta de respuesta ágil de los órganos políticos de la Administración Regional.

¿Cómo está afectando esta crisis a los trabajadores murcianos? ¿qué sectores están siendo los más afectados?

La pandemia provocada por la COVID-19 ha sido devastadora, por supuesto y en primer lugar, para las personas que ha resultado gravemente enfermas y las que final y desgraciadamente, han fallecido. Pero lo ha sido también y muy especialmente, para un mercado de trabajo como el nuestro, que partía de la precariedad como norma, tanto en el ámbito público como en el privado. Y toda esa precariedad ha quedado sobradamente expuesta con esta crisis sanitaria, que ha sido también social y económica, y que ha alcanzado en muy poco tiempo una profundidad extremadamente preocupante.

A diferencia de 2008, ¿cómo debería ser la salida de la misma?

Con carácter general, debemos salir de esta crisis sin dejar a nadie atrás, poniendo a disposición de los ciudadanos y las ciudadanas la protección que precisan, debe minimizarse el impacto de la crisis sobre las personas trabajadoras, así como ayudar a quienes han perdido el empleo. Asimismo, deben fortalecerse los servicios públicos, especialmente los esenciales, fomentar el teletrabajo y el apoyo a los autónomos y a las autónomas.