JAIME PARRA

Antonio F. Jiménez, con Chusca, ha resultado ganador —con un premio de 1.000 €— del concurso literario de historias rurales organizado por la revista literaria Zenda y patrocinado por Iberdrola. Este concurso, en el que han competido más de 700 relatos, ha querido rendir homenaje a Miguel Delibes en su centenario.

El jurado ha estado formado por los escritores Juan Eslava Galán, Juan Gómez-Jurado, Espido Freire, Paula Izquierdo y la agente literaria Palmira Márquez.

¿Qué le ha supuesto ganar este premio?

Una gran alegría y un profundo agradecimiento. Que un jurado de tanto nivel literario destaque tu relato entre tanta gente que quiere hacerlo bien no me puede dejar indiferente. Un premio como este y para un escritor joven siempre supone un empujón para seguir.

¿Qué significa para usted Miguel Delibes?

Una de las cosas que más ilusión me hacía de este concurso era que se rindiera homenaje a Miguel Delibes en el año de su centenario. Siempre lo he admirado mucho. Para mí, es una gran influencia. Cuando acudo a sus libros encuentro una bella lección de humanidad y de sencillez de estilo, que seduce por lograr expresar sentimientos universales en palabras y en acontecimientos corrientes de la vida de cada día.

Como escritor y periodista, procuro tener presente todo esto, además de aquel mensaje que, ya en sus últimos años, dio a los redactores de El Norte de Castilla, periódico al que siempre estuvo vinculado: No descuiden nunca el lenguaje.

¿Que proyectos tiene entre mano?

Como a mucha gente, la crisis de la covid-19 me ha hecho aparcar algunas ideas en mente y hasta algunos proyectos en marcha, que exigían entrevistas y desplazamientos. Pensar ahora en mi primer libro y lo sencillo que era viajar a Inazares y hablar con la gente, me produce ahora gran nostalgia. Esta naturalidad del periodista que conversa con alguien en la intemperie o en la barra de un bar se ve muy afectada en estos tiempos adversos en los que desgraciadamente se limita como nunca la proximidad. Por eso, son momentos de reorganizar y reorientar los proyectos. Y en eso estamos. Pero como dije al principio, este premio ha servido para potenciar este oficio exigente y placentero que es escribir.