CARLOS MARTÍNEZ SOLER
Muchos somos los admiradores de Jack Bauer y sus andanzas en las serie 24, y no pocos son los detractores de la misma, los que la consideran un producto insustancial, repetitivo y enormemente patriótico. Sea lo que fuere, 24 supuso un antes y un después en el mundo de la televisión y eso es algo que nadie puede rebatir.
Con Jack Bauer nació el nuevo héroe de jack-is-backacción, ese personaje atormentado que por diferentes circunstancias tiene que enfrentarse a un mal que le supera, un hombre que se mueve entre la fina línea que separa el bien y el mal, que sufre de algún tipo de adicción o tormento interior y que no rehúye al uso de la violencia, en algunos casos extrema, con el fin de alcanzar sus objetivos, son por decirlo de alguna manera, los máximos exponentes del fin justifica los medios. Si algunos no comparten mi teoría, sólo lanzaré algunos nombres al aire para que se planteen sus ideas: Jason Bourne, James Bond y Ethan Hunt, son algunos de los nuevos antihéroes actuales y que han sufrido una influencia directa de Bauer.
La otra gran aportación de 24 al mundo de la ficción televisa fue puramente formal, manifestación que se refleja mediante su forma de construir la narración, esa donde cada capítulo equivale a una hora en la vida de los personajes, haciendo que el tiempo del discurso y el de la trama sean coincidentes, dando lugar a lo que en el argot audiovisual se conoce como tiempo real, que junto con el hecho de abordar múltiples acciones paralelas, hacen de esta obra un auténtico chute de droga pura, no acta para cardiacos y donde cada final de episodio supone una vuelta de tuerca que te deja con ganas de más, mucho más…..
24 es una serie altamente adictiva, un producto que conoce sus cartas y cómo jugarlas, una obra que demuestra que entretenimiento de calidad es posible, así que sólo queda decir que Jack is back, qué pena que sólo sea por 12 capítulos….