JAIME PARRA

«Sus paisajes nos envuelven con cierto halo de misterio […] Sus flores son como terciopelo de mil tonos que a veces son cambiantes a nuestra vista […] Las figuras humanas se mezclan con el aire, con el entorno que las envuelve».Ana María Almagro, en La CompañíaEstas son algunas de las palabras con las que Ricardo Montes, presidente de la Asociación de Cronistas Oficiales de la Región de Murcia, define el trabajo de la pintora moratallera Ana María Almagro que se inauguró el pasado viernes en la antigua Iglesia de la Compañía de Caravaca.
«La sala engrandece la obra o se la come», nos dice la pintora sobre el espacio en el que se exponen sus cuarenta y un cuadros.
«Está toda la última obra reflejada: he pretendido que además se pueda ver mi trabajo tanto a seda como a pastel, no hay un tema monográfico. Pero sí se puede seguir mi trayectoria».
Un año exitoso en lo profesional par la artista, la primera mujer a la que en treinta años se le encargó el cartel de la Fiesta de Moros y Cristianos de Murcia.
«Era mucha responsabilidad porque sabía que lo iba a ver mucha gente, no solo de Murcia, sino del extranjero, por lo que pretendí que fuera muy simbólico, que se vieran no solo moros y cristianos, sino que llevara un poco de Murica: por lo que hay un desfile, la parte de arriba de la catedral, un arco moro, la palmera, la flor de azahar….».
Sin tan siquiera haber finalizado su exposición en Caravaca de la Cruz, Ana María Almagro ya prepara otra en Alcantarilla: comenzará en diciembre y se podrá ver hasta el 7 de enero. Además, prepara un estandarte.
Quien aún no la haya visto, puede disfrutar en Caravaca hasta el 7 de noviembre de «Fusión. Seda y pastel».