ANDRÉS MONTANER

Hablar de Pascual García es hacerlo sobre uno de los mejores escritores murcianos de nuestro tiempo. Y tener la oportunidad de llevarlo a cabo comentando una obra en la que expone parte del universo literario que le ha marcado, un privilegio. Porque para Pascual, lector contumaz antes que consagrado escritor, la lectura consiste en descifrar los enigmáticos símbolos que articulan la intimidad secreta de la condición humana. Es solazarse con la luz verdadera a través de un ‘viaje enigmático’ que nos acerca ‘al fuego poético de la locura o a la serena elegancia de los clásicos’.

ANDRÉS MONTANER

Hablar de Pascual García es hacerlo sobre uno de los mejores escritores murcianos de nuestro tiempo. Y tener la oportunidad de llevarlo a cabo comentando una obra en la que expone parte del universo literario que le ha marcado, un privilegio. Porque para Pascual, lector contumaz antes que consagrado escritor, la lectura consiste en descifrar los enigmáticos símbolos que articulan la intimidad secreta de la condición humana. Es solazarse con la luz verdadera a través de un ‘viaje enigmático’ que nos acerca ‘al fuego poético de la locura o a la serena elegancia de los clásicos’.
En el periplo que esta vez nos propone, encontramos un personal recorrido literario críticoen el que el autor, tal como señala en el prólogo Francisco Javier Díez de Revenga, ‘nos revela con serena claridad y honestidad las claves de algunos de los libros que ha leído’. No falta entre ellos ningún género y, lo que es mejor, incluye una variada gama de nombres, entre los que sobresalen reconocidos literatos nacionales e internacionales, pero que incorpora también las voces, no menos valiosas, de algunas de las más brillantes plumas de la región.
En el plano internacional, destacamos aquí el juicio que realiza sobre el ensayo biográfico ‘El viaje a la semilla’ de Dasso Zaldívar del que dice que ‘recoge las claves narrativas de toda la obra de García Márquez’. Señala, también que se trata de una de las semblanzas que más nos ayudan a entender la forja del mítico novelista colombiano, quien, para pulir su inigualable estilo, bebió de fuentes tan variadas como Kafka, Hemingway o Faulkner.
A nivel nacional, rescatamos el comentario que realiza a propósito de la novela ‘Las palabras de la vida’ de Luís Mateo Díez. De ella destaca la ‘construcción valleinclanesca’ de sus personajes y la capacidad intelectual que tiene el narrador leonés para distanciarse de la historia que cuenta, resaltando que esta ofrece al lector una oportunidad para evadirse de la prosaica realidad cotidiana mediante la inclusión de un ‘sutil anacronismo’.
Por su parte, en el ámbito de las letras regionales, quisiéramos hacernos eco de la opinión del autor sobre el poemario ‘Se está haciendo de noche’ de José Belmonte Serrano. De él destaca Pascual que es un libro ‘grave, reflexivo, dulce y comprensivo en el que se acumulan las anécdotas sentimentales de una adolescencia lejana y presente’. Poseen los versos de Belmonte un cariz elegíaco revestido por la nostalgia, que nos revela que el dispositivo creativo más poderoso que existe es la propia memoria.
Para concluir, merece que hagamos especial mención a la bella portada que da lustre a la edición, realizada por la pintora Francisca Fe Montoya en la que aparecen, a modo de panóptica, los ojos de Pascual García, que tanto y tan bien han leído.