MARAVILLAS FERNÁNDEZ/Concejal socialista en el Ayuntamiento de Cehegín
Probablemente existan muchas obras que han cambiado la vida de los pueblos a lo largo de la historia, en el caso de nuestra Región, esta es el trasvase Tajo-Segura. Esta infraestructura no sólo permitió en su momento ser uno de los revulsivos para que nuestra tierra fuese sinónimo de emigración, para convertirla en un lugar donde vivir con garAgua paratodosantías de prosperidad,  sino que aun cuando peores momentos atravesamos los murcianos en mucho tiempo, el trasvase es la base del sustento de 100.000 trabajadores. Por tanto la defensa de este acueducto, no puede ser sino la constante de nuestra acción como responsables públicos, cuestión diferente es que siempre esto sea como debiera.
Los socialistas siempre hemos defendido el trasvase del Tajo como elemento indispensable para el desarrollo de la Región de Murcia, además de promover la creación de otras infraestructuras como aquellas destinadas a la mejora de las tecnologías de depuración de aguas residuales, la implantación de desaladoras, o  la modernización de regadíos tan necesaria para exprimir de forma adecuada cada gota del agua de que disponemos. En este sentido nos hemos opuesto frontalmente a todos los intentos encaminados a  menoscabar y sepultar el futuro del trasvase, con este y con cualquier gobierno.
Si bien hasta ahora el consenso general en la defensa de esta infraestructura vital para el futuro de los murcianos, había sido la tónica, en los últimos meses hemos asistido a la actitud servil del Partido Popular, con el Presidente Valcárcel a la cabeza, durante el proceso de aprobación del plan hidrológico del Tajo, que conlleva el aumento de la reserva no trasvasable en los embalses de cabecera, pasando de los 240 hm3 actuales a 400. La traducción más simple de este incremento de la reserva en los embalses de Entrepeñas y Buendía, es que a partir de ahora será más difícil que pueda venir agua desde el Tajo a nuestras casas y nuestras huertas; la traducción más cruda es que en años de sequía no veremos una gota de agua del trasvase. Pero lo más decepcionante de la actitud del gobierno de todos los murcianos, no es que quieran esconder su fracaso en la defensa de nuestros intereses, o que no estuvieran del lado de aquellos que presentamos alegaciones contra el aumento de la reserva estratégica. Ni siquiera que el presidente del gobierno de España que venía a Murcia a decir que con el habría “Agua para Todos”, ponga en riesgo el futuro desarrollo de nuestra Región, para garantizar el abastecimiento del nuevo pelotazo que supone el macroproyecto de casinos “Eurovegas”.     
Lo realmente desolador es que la persona en la que la inmensa mayoría de los murcianos, se ha vendido por un escaño en Bruselas, colocando la alfombra roja a la persona que tiene la llave de su jubilación dorada, que no es otra que la señora Cospedal, con el añadido de que además pretenden tomar por imbéciles a cuenta del “Memorándum”, que lo único que viene a expresar entre sus diez farragosas páginas, que por cierto no hemos podido ver hasta hace bien poco, es que con este plan del Tajo los años de sequía y por desgracia nos esperan unos cuantos de aquí a la eternidad, los pasaremos sin agua del Trasvase.
Y así concluye la política en materia de agua del PP en la Región: Agua para Votos. Diez años en constante campaña, creando en los murcianos una necesidad que sólo escondía detrás una gran estrategia electoral. Dicen que el tiempo pone a  cada uno en su lugar y así confío que sea, pues las mentiras tienen las patas muy cortas y las acusaciones sin fundamento a las que nos hemos enfrentado los socialistas en esos años acabarán por destapar (y así está ocurriendo) una maquinaria de manipulación mediática y política que ha traspasado los límites de la moral, esa moral que tanto se auto-asigna la derecha española.
En definitiva, es este un aspecto tan vital para el futuro de los jóvenes de nuestra Región que no podemos flaquear, ni por intereses personales, ni electorales, o perderemos uno de los valores que hacen útil a la política: la COHERENCIA.