PEDRO ANTONIO HURTADO GARCÍA

Su prestigio musical está especialmente reforzado por haber sido el creador de las bandas sonoras de los films titulados “Un hombre y una mujer” e “Historia de amor (Love Story)”, largometraje con el que ganó el Óscar a la mejor banda sonora, en 1970. Se trata de Francis Lai (26-04-1932, Niza-Costa Azul-Francia/07-11-2018, París-Francia), compositor afamado por su especialización en la creación de bandas sonoras cinematográficas.

París como meta.-Desde muy joven, se vinculó a la música y se enroló en orquestas de ámbito regional con las que fue creciendo como músico, a pasos agigantados, en base a su marcada afición. Claude Goaty, cantante de música popular localizada en los años ’50, fue conocido por el ahora fallecido, en Marsella, ciudad en la que, también Lai, descubrió la magia del jazz. Con solamente 20 años, marchó a París siguiendo los pasos de Goaty, extremo para el que abandonó a la familia, porque soñaba con adentrarse en los ambientes parisinos más prestigiosos, para seguir avanzando en su ilusión musical.  

Primera canción.-Y, allí, frecuentó La “Taverne d’Attilio”, en Plaza del Teatro, en el popular barrio de Montmartre, punto neurálgico en el que no dejó local sin visitar para ir conociendo la totalidad de lo mucho y bueno que allí se practicaba en materia musical. Pronto compuso su primera canción, junto a un talento joven y prometedor como Bernard Dimey, compañero con el que los trabajos fueron creciendo y creciendo hasta completar el centenar de ellos y sobrepasarlo. Posteriormente, engrosó las filas de la orquesta de Michel Magne para, a continuación, convertirse en acompañante de la inolvidable Edith Piaf, llegando, incluso, a formar parte de su nómina de compositores.

 Instalado en las B.S.O’s.-Conocer al cineasta Claude Lelouch, en 1965, le valió un contrato para colaborar con él, escribiendo la música de la película titulada “Un hombre y una mujer”, estrenada en 1966, film que se convirtió en un arrollador éxito internacional, confirmado con un premio de la Academia, dos Óscar, dos Globos de Oro, Palma de Oro en Cannes y una larga lista de reconocimientos internacionales. Este éxito tan marcado le multiplicó las oportunidades de actividad para la industria cinematográfica, en la que firmó la música de varios films en Francia, Estados Unidos y Gran Bretaña, con títulos de películas encaramadas al mayor atractivo y respeto internacional: “Vivir por vivir” (1967); “La passager de la pluie” (1970); “Emmanuelle 2” (1975); “Bilitis” (1977) y una interminable lista.

Trabajos por centenares.-Y, si era importante componer para Edith Piaf, no era menos atractivo hacerlo para otra diva francesa de enorme prestigio como Mireille Mathieu. De sus films musicalizados llegaron a registrarse ventas millonarias, consiguiendo discos de oro. Sus canciones también fueron interpretadas por Andy Williams, la orquesta de Henry Mancini o la insuperable Shirley Bassey. Este francés legendario fue compositor de música de variedades, clásica y, especialmente, cinematográfica. Llegó a firmar las notas musicales de más de un centenar de películas, así como más de 600 canciones. Trabajó usando, esencialmente, los instrumentos que mejor dominaba: piano, sintetizador, acordeón y voz. El alcalde de Niza, Christian Estrosi, ha anunciado que propondrá a su familia el deseo de colocar el nombre del músico a algún lugar emblemático de la mediterránea ciudad.