Pedro Sebastián Andreu Celdrán

Después de quince años me sorprendió escuchar, una vez más, al Cronista oficial de Caravaca, en la retransmisión que realizó la 7TV del día 3 de mayo de 2019, y la versión que dio respecto a las imágenes de Santa Elena, motivo por lo que he decido escribir este artículo para explicar la realidad de lo acontecido y disipar cualquier duda, de una vez por todas.

Antigua Santa Elena en los años 20

Antigua Santa Elena en los años 20

En primer lugar, quiero poner de manifiesto la gran generosidad del Bando de los Caballos del Vino y de todos sus Caballistas con las Fiestas en Honor de la Santísima Cruz. Estos siempre están dispuestos a todo lo que se le pide, haciendo posible lo imposible, con el único propósito de engrandecer a su Patrona, la Stma. Cruz.

Santa Elena, a finales de los 70, principios de los 80

Santa Elena, a finales de los 70, principios de los 80

La imagen de Santa Elena, como bien conocerá nuestro cronista, desde los primeros años del siglo XX ha sufrido varias restauraciones y aunque todas ellas fueron bien intencionadas, el resultado no fue el deseado. En los años 90 la imagen de Santa Elena fue totalmente modificada en cuanto a volúmenes, material y pintura, por el gran deterioro que padecía. La cara y las manos de la imagen son de talla de madera, pudiera que inicialmente se tratara de una imagen “de vestir” y el resto del cuerpo era de telas encoladas con aparejo de yeso, encontrándose prácticamente desechas por las lluvias y humedades. Para su sustitución se optó por materiales como la resina y el poliéster. Esa intervención provocó una alteración, como he dicho, muy poco afortunada, cambiando su estética y su aspecto general, para peor. Sobre todo, el manto pasó de tener un movimiento original, recogido en las manos de Santa Elena, a ser completamente liso, volviendo la imagen mucho más rígida. Se intervino, además, cambiando los colores que fueron alterados por los repintes industriales de los años 80 y que provocaron la desaparición de los originales. Por último, se reemplazó la Cruz que portaba la imagen.

Santa Elena en los años 80

Santa Elena en los años 80

En el año 1998 se le pide al Bando de los Caballos del Vino que, con motivo de la Misa Caballista, porten en andas desde la Ermita hasta el Santuario la imagen de Santa Elena para dignificar su traslado, no siempre los medios empleados fueron los más correctos, llegando incluso a usar el camión del servicio de limpieza. Es por todos conocida, la estrecha relación que mantiene el Bando de los Caballos del Vino con el Barrio del Hoyo, como le gustaba decir al que fuera Capellán de la Basílica Santuario y Caballista de Honor D. Pedro Ballester Lorca, siempre recordado y considerado como el mayor referente en el estudio y difusión del festejo Insólito y Pasional de los Caballos del Vino, rememorando que la primera misa caballista se hizo en el Hoyo. Desde ese momento cada año el Bando de los Caballos del Vino, a mediados del mes de abril, con gran satisfacción traslada la imagen de Santa Elena hasta la Basílica Santuario.  Me gustaría añadir, con evidente alegría, que la primera salida que realizó el Bando de los Caballos del Vino con la nueva talla de Santa Elena fue a la Capilla de Santa Elena como señal de respeto y devoción.

Antigua Santa Elena en la actualidad

Antigua Santa Elena en la actualidad

Esta vinculación hizo que, en el año 2002, a petición de algunos vecinos del barrio, el Bando de los Caballos del Vino estudiara la posibilidad de proceder a la restauración de la imagen de Santa Elena para que recuperase su estado original, en concreto la realización del cuerpo y el manto de talla y un acabado acorde, estofado en madera policromada.  Los restauradores determinaron que lo mejor sería conservar esta imagen por su valor sentimental, pero que en ningún caso procedía su restauración y plantearon la posibilidad de hacer una nueva talla de Santa Elena.

El bando tomó en consideración esa propuesta y se eligió al escultor D. Francisco Liza Alarcón, fallecido en 2015, por su alta calidad artística y por ser uno de los seguidores de la escuela salcillesca más importantes en esos momentos, de profundas raíces murcianas y con una amplia producción de imágenes y tallas repartidas por toda España. Se aprobó por unanimidad en la Asamblea del Bando de los Caballos del Vino encargar una nueva talla de Santa Elena en las condiciones que constan en el contrato firmado el 5 de marzo de 2003, poniéndolo en conocimiento de todos los medios de comunicación y confiados siempre de que gozamos del respaldo de todas las instituciones; muchas de las cuales visitaron el taller del Sr. Liza sin interponer ninguna pega en los dos años que duraron los trabajos. Respecto al pago de la obra, esta se sufragó con el donativo y la generosidad de dos familias caravaqueñas, por nacimiento y juventud muy vinculadas con el barrio del Hoyo y que quisieron que se guardara su anonimato, aunque bien me gustaría escribir sus nombres en mayúscula y negrita porque se lo merecen. De igual modo, tengo que agradecer a otra familia la donación de la campana actual de la Ermita por medio del Bando de los Caballos del Vino.

Añadiré que el deseo del Bando hubiera sido que las Imágenes estuviesen en la Capilla de Santa Elena en perfecta armonía o en el Santuario, pero ahí nos equivocamos. No contábamos con que Caravaca se quiere a morir y se muere en el intento. No pudo ser.En este punto prefiero callar antes de desnudar todas las intrigas y mala fe de algunas personas.

El 15 de abril de 2005 el Arzobispo de Zaragoza y Administrador Apostólico de la Diócesis de Cartagena, procedió en Solemne Misa Concelebrada a la bendición de la imagen de Santa Elena realizada por el tristemente fallecido D. Francisco Liza Alarcón. Una vez finalizada la bendición, y cumpliendo el mandato de la Asamblea General del Bando de los Caballos del Vino, tuve el honor de hacer entrega de la talla al reverendísimo Arzobispo, que la recibió en nombre de la Parroquia del Salvador para que la misma quedara destinada al culto y devoción de todo el pueblo de Caravaca.

Para evitar la polémica entre los caravaqueños, siempre he defendido, el Vicario de Zona D. Jesús Aguilar es testigo de ello, que la imagen de Santa Elena del escultor Liza no participase en las procesiones que cada mes de mayo se realizan en Caravaca en honor de la Stma. y Vera Cruz, hasta que hubiese un consenso. Pero esa decisión ya no le corresponde al Bando de los Caballos del Vino, ni tan siquiera a las personas que la donaron, ahora está en manos exclusivamente de la Parroquia del Salvador que es la cesionaria de la talla, y no dudo ni por un momento que cada vez que el Bando de los Caballos del Vino considere oportuno su traslado contará con el beneplácito del Párroco. Como quedó recogido en el documento de cesión, la imagen pasaba a formar parte del patrimonio de la Parroquia de El Salvador y por lo tanto de Caravaca de la Cruz. Los pueblos suelen enseñar lo mejor que tienen, en este caso un sentimentalismo, creo que malentendido, hace que esa regla no se cumpla aquí. ¿Qué le vamos a hacer?

Esa decisión me supuso mucha tristeza, sobre todo por aquellos que con su generosidad hicieron posible que podamos tener esta maravilla de imagen que ahora es propiedad de Caravaca; y por el escultor D. Francisco Liza que dejó un poco de su alma en Santa Elena y que cada 3 de mayo nos lo recordaba. Mi agradecimiento, como siempre, al Bando de los Caballos del Vino y a sus caballistas por su generosa y desinteresada colaboración y por ende a todos los caravaqueños.

A propósito, sería interesante mencionar a los que pregonansermones morales, que cualquier caravaqueño de pecho o adopción, ya sea moro, cristiano o caballista, católico o agnóstico, creyente o apóstata lleva bordado en el pañuelo de la memoria y de las costumbres que su PATRONA ES LA SANTISIMA Y VERA CRUZ y por lo tanto no es necesario dirigirse a ellos con palabras vacías que hagan las veces de recordatorio. Los Caballistas son conocedores de la relación que Santa Elena (Helena) Emperatriz y madre de Constantino tiene en el hallazgo de la Cruz de Cristo y que unas astillas de esa Cruz (Lignum Crucis) se encuentran en el relicario de la Stma Cruz.  Antes de dar lecciones, hagamos todos un poco de introspección. El hecho de que haya dos Santa Elenas o dos Vírgenes de El Carmen no implica ningún problema, muy al contrario, enriquece el patrimonio religioso y cultural de Caravaca. Tampoco lo es, tener fe en Santa Elena, no como Virgen que no lo es, pero si como Santa. Con ello no se desmerece el amor que todos los Caravaqueños y caballistas tenemos a la Stma. y Vera Cruz, que es compatible con el cariño que Santa Elena merece. Entrar en estas disquisiciones para lucimiento personal y, supuestamente, dialéctico, no nos lo merecemos.