Francisco Fernández García
Archivo Municipal de Caravaca de la Cruz
El sábado 4 de marzo de 1876, se celebró la habitual sesión del ayuntamiento, en la que se acordó la creación de una Banda de Música Municipal. A pesar de ser esta la primera formación de una agrupación como tal en nuestra ciudad, con carácter oficial y municipal, lo cierto es que la presencia de músicos contratados por el ayuntamiento para determinadas funciones y ceremonias civiles fue bastante usual, sobre todo a partir de comienzos del siglo XIX. Uno de los primeros ejemplos lo encontramos en la relación de los festejos realizados con motivo de la proclamación en Caravaca de la Constitución de 1812, en la que textualmente se detalla: «a proporcionada distancia iba la banda de los tambores: seguianlos maceros de la villa, y musicos de esta, con variedad de instrumentos». Del mismo modo, en la celebración por la restitución al trono de Fernando VII, que tuvo lugar en mayo de 1814, actuó «una orquesta completa» junto a la fachada del ayuntamiento.


La presencia de la música en los actos oficiales comenzó a ser una constante a partir de esta fecha, participando también, tanto en los bailes que se celebraban en el salón del ayuntamiento como en las serenatas ofrecidas desde el balcón de ese edificio para deleite y recreo de los concurrentes. Así, en 1836 con motivo de la celebración de la onomástica de la reina Isabel, entre otros festejos, se dispuso «que en sus balcones se coloque la Musica de la Capilla y Guardia nacional, que tocaran piezas y canciones patrioticas escogidas desde las diez hasta las doce «. En agosto de ese mismo año, con objeto de la segunda promulgación de la Constitución de 1812, se celebró un solemne acto en la Plaza Mayor (del Arco), en el que se contó con la participación de la «musica marcial que se colocara y permanecera durante el mismo en los balcones de la Casa Consistorial donde tocara piezas alusivas a la festividad del dia», interviniendo igualmente en el desfile cívico-patriótico que recorrió diversas calles de la población «alternando en la marcha las cajas de guerra y Musica de la propia guardia». Al terminar el desfile, continuaron sus interpretaciones musicales «en la Plaza y balcones del Ayuntamiento hasta las doce». También actuó «una horquesta de musica en los balcones de dichas casas Consistoriales» el 13 de octubre de 1826, en conmemoración del cumpleaños del rey Fernando VII e igualmente en idénticas celebraciones de años posteriores, 1828, 1832, etc. En cuanto a los bailes en el salón del ayuntamiento, existen bastantes casos, baste reseñar, a modo de ejemplo, el que tuvo lugar el 27 de diciembre de 1833, festejando la proclamación al trono de Isabel II.
En los actos de promulgación de la Constitución de 1837 hubo «un desfile de los cuerpos con Musica Marcial desde el consistorio a los sitios de costumbre» y finalmente, en los festejos realizados en noviembre de 1846 con motivo de las bodas de la reina Isabel y su hermana, también hubo participación de la música, pero no solo en los actos oficiales, sino también amenizando las 3 corridas de novillos que se verificaron en aquella ocasión. Los ejemplos son múltiples, pero creo que con los narrados queda bien constatada la existencia de un cuerpo musical a cargo del ayuntamiento, cuya existencia estaría vinculada, por una parte, a las distintas milicias urbanas organizadas según las épocas y gobiernos (Milicia Real, Milicia de Voluntarios Realistas, Milicia Nacional, etc.) y, por otra, a la existencia de algunos músicos profesionales y aficionados expertos, independientemente de los que formaban parte de la capilla de la parroquial del Salvador. La presencia de estos aficionados aparece reseñada en las disposiciones decretadas por el ayuntamiento caravaqueño en 1834, referidas a la celebración del cumpleaños de la reina, en las que se detalla la actuación en el balcón del ayuntamiento de «la orquesta de Musicos de esta villa, en union de Señores aficionados».
En cualquier caso parece ser que en 1862 había una especie de banda municipal, mas o menos organizada, eso al menos parece desprenderse del acuerdo adoptado por nuestro ayuntamiento, disponiendo «el completo arrego de la Vanda, calculando los gastos, tanto del material», para un posible traslado a Murcia con motivo del viaje de la reina, donde actuarían con todas «las Vandas de Musica de los Pueblos de la Provincia». Otro testimonio sobre la existencia de esta banda, lo encontramos al año siguiente cuando el maestro D. Alfonso García, a la sazón Director de la Banda de Música Marcial de Caravaca, solicitó la entrega de 78 chacós (especie de gorras) que habían pertenecido a la extinguida Milicia Nacional, para la banda, ya que no disponían de esa prenda en su uniforme.
Y así llegamos al año 1867, en que se formaron, para su participación en las procesiones de Semana Santa, «dos brillantes bandas de música marcial con lucidos uniformes»; estas bandas pertenecían, una a la Hermandad de Jesús Nazareno (morados), de ideas reaccionarias, y otra, a la de San Juan (blancos), de ideas progresistas y cuyo instrumental había sido costeado por el Marqués de San Mamés. Al año siguiente, los morados suspendieron voluntariamente de manera temporal sus salidas en público, con motivo de la Revolución de Septiembre, pero, ante los rumores de que iba a salir nuevamente en 1869 «acompañada de un numero considerable de personas reaccionarias», el ayuntamiento les ordenó que no saliesen sin la correspondiente licencia; por el contrario, la banda de los blancos fue favorecida, a principios de julio, confiriéndole carácter municipal, puesto «que desde los primeros momentos al Alzamiento Nacional se adhirió a el, prestando hoy sus servicios a los Voluntarios de la Libertad».
El último día del año 1874, Alfonso XII fue proclamado rey de España, produciéndose el correspondiente cambio en todas las alcaldías de la nación. En Caravaca fue D. Félix Martínez-Carrasco el elegido para ser alcalde, nombrando una comisión para la formación de una Banda de Música Municipal en Caravaca, «de que biene careciendose por haberse disuelto las dos particulares de Cofradías que existían». El trabajo de la comisión fue efectivo y el 4 de marzo de 1876, se decretaba la creación de la banda, habiéndose tenido en cuenta que era «de necesidad imperiosa la referida Banda de Música en una Población de tan crecido vecindario, como les hay en todas de igual ó menos categoría, y como exigen los adelantos de la época y aun los buenos principios de cultura que deben ostentarse en general: Teniendo en cuenta ademas la ansiedad pública pronunciada mucho tiempo hace en este sentido; el natural adorno y representación de la Ciudad, y la brillantez y mas realce de todos los actos públicos en que la Música interviene haciendose doblemente necesaria en las Fiestas Religiosas que anualmente se celebran en obsequio al mejor culto de la Santísima Cruz, Patrona de la Población en las demas cívicas que en todas épocas se efectuan y tambien en las Ferias de Mayo y Septiembre».
La Banda de Caravaca fue subvencionada por el ayuntamiento con 4.000 reales anuales «para su preciso sostenimiento», nombrándose director de la misma al referido D. Alfonso García, al que asignó un salario de 3.000 reales anuales «por redundar sus funciones en beneficio público y atender a la enseñanza gratuita de jóvenes que subcesivamente tienen ingreso en la Banda de Música», quedando, asimismo, a cargo del Ayuntamiento la adquisición de instrumental y uniformes, que el ayuntamiento se comprometió a adquirirlos «por el orden que le sea posible». En contrapartida, la Bandas de Música tenía que intervenir obligatoriamente a todas «las funciones Cívicas, y de la Municipalidad que se efectúen, ya sean ordinarias ó extraordinarias: A las procesiones con motibo de las festividades religiosas del Corpus, su Octaba, y Santísimo Viático á los Impedidos: Al paseo de la Glorieta en las tardes de los dias de San Juan y San Pedro, y cuatro mas en verano: y tres dias en la Feria de Setiembre y puntos donde el Ayuntamiento designe». La primera actuación de la recién creada banda se produjo los días 12, 13 y 14 de marzo, «con motivo de los recientes y heroicos triunfos de nuestro vizarro egercito contra los carlistas y consiguiente terminacion de la guerra civil», se refiere a la tercera guerra carlista.
En 1884 se renovó el instrumental de la Banda, que se mantuvo durante algunos años mas hasta su desaparición. A partir de entonces, la historia de la Banda de Música de Caravaca ha tenido diversas etapas, con desapariciones puntuales y reorganizaciones varias, la primera de ellas en 1891, anunciada en el periódico «Las Provincias de Levante» en su edición del 9 de julio de ese año: «Adelantan en Caravaca los trabajos de organización do la banda de música de aquella población».