PEDRO ANTONIO HURTADO GARCÍA

Considerada como actriz del momento, en 1962, la película “El balcón de la luna” hizo que se unieran artísticamente, por primera y única ocasión, nada más y nada menos que a Paquita Rico, Lola Flores y Carmen Sevilla, reunión bastante inusual, máxime si tenemos en cuenta que, entonces, se escribían guiones y se buscaban películas que ofrecieran el brillante lucimiento personal y exclusivo de una determinada estrella y no de un colectivo de ellas. Paquita Rico, en una entrevista de prensa concedida en 2015, desveló la anécdota que le ocurrió con la famosa internacional Ava Gardner cuando le espetó aquello de “Tú, sí que eres guapa, y no yo”. A finales de los años ’50, junto a Vicente Parra, fue protagonista de uno de los más deslumbrantes éxitos de la filmografía española: “¿Dónde vas, Alfonso XII?”, cinta en la que encarnó a Doña María de las Mercedes. Francisca Rico Martínez, artísticamente conocida como Paquita Rico (13-10-1929, Sevilla-Andalucía-España/09-07-2017, en la propia capital hispalense que le vio nacer), no solamente fue actriz, sino que también se convirtió en cantante de tronío y bailaora de enorme reconocimiento, aunque procediera de una familia humilde, del sevillano barrio de Triana, al que, ahora, ha teñido de luto con su fallecimiento, a los 87 años, por complicaciones derivadas de la edad, en el “Hospital Infanta Luisa”, el mismo centro asistencial sevillano en el que vio su luz primera.
Artista “por empeño” desde la infancia
Tanto deseaba ser artista que, pese a la precariedad económica familiar (su padre se ganaba la vida con el comercio ambulante, llegando a vender los conocidos cucuruchos de marisco), tuvo el acierto, en plena infancia, de ahorrar para poder inscribirse en el centro de enseñanza de baile y canto de Adelita Domingo, en el que no tardó en cobrar notoriedad, lo que le llevó a debutar, junto a Carmen Sevilla y Ana Esmeralda, en el “Ballet Español de Montemar”. Pero, pronto, el cazatalentos José Brageli gestionó su inmediata incorporación en la compañía de Pepe Pinto, junto al que gozó de la oportunidad de realizar una amplia gira por nuestra “piel de toro”. Otra película que le concedió notable éxito fue la titulada “Brindis a Manolete”, a las órdenes del director Florián Rey. Dos años más tarde es “Debla, la virgen gitana”, la película que le toca protagonizar junto al galán Alfredo Mayo, trabajo que le sirvió para conseguir el premio a la mejor interpretación en el “Festival Cinematográfico de Cannes”, lo que le proporcionó la bendición definitiva, extremo certificado con la exclusividad que firmó con el productor Cesáreo González.
Abanderada de la copla
Le esperaba, entonces, Europa y América, mientras que España la aclamaba triunfal y muy respetuosamente, cobrando extraordinario relieve cinematográfico mientras consolidaba, simultáneamente, su no menos fructífera carrera como cantante. Y, en esos inicios y con veinte y pocos años, alumbró películas como “El duende de Jerez” y “Malvaloca” (ambas de 1954), “Lavanderas de Portugal” (1957), “Tierra brutal”, “Historia de una noche” y “La viudita naviera (1962 y ya con la treintena cumplida), así como “Las otoñales” (1966), abordando drama y comedia a lo largo y ancho de su amplia carrera. También fue Doña Urraca en “El Cid Cabreador” (1983).
Y en cuanto a música, razón que nos hace traerle a nuestras páginas, tuvo a sus pies a los brillantes compositores Quintero, León y Quiroga, así como a Moraleda, Juan Solano y Ramón Cabrera, quienes compusieron para ella todo lo que el tiempo y el atractivo comercial fueron demandando, siendo la copla el género que más intensamente abanderó.
Vida matrimonial
Contrajo matrimonio, en 1960, con el torero Juan Ordóñez, conocido como “Juan de Palma”, pero el suicidio del esposo, por sobredosis de barbitúricos, según se ha mantenido siempre, hizo que el matrimonio terminara trágicamente. Guillermo Arsenio Arocha Fernández, fue el empresario canario con el que volvió a casarse ocho años más tarde, falleciendo el isleño en 2002.
Otros éxitos
El teatro también le acogió con “Bodas de sangre” (1962), a las órdenes de José Tamayo, en el “Bellas Artes”, de Madrid, siendo su última participación en Agosto de 1988 con “De Madrid al cielo”.
La periodista Encarna Sánchez le mantuvo como colaboradora de su programa “Directamente Encarna” a lo largo de la década de los ’80, debido a su gran tirón popular. Participó en televisión, en 1997, en la serie “Hostal Royal Manzanares”, junto a Lina Morgan, así como en “Manos a la obra” (1998). Regresó a su Sevilla natal, ya retirada del espectáculo, a finales de los ’90 y con una edad que aconsejaba apostar por el descanso.
De su repertorio, no hay que olvidar “El beso”, “Adiós marinero”, “No se va la paloma”, “Luis I de Baviera” o Malvaloca, entre otros muchos títulos. Se nos ha ido una gran estrella. Descanse en paz. Buenos días.